La meditación no es sólo concentrarse

Actualizado: nov 8

Algunos meditadores que conozco dicen meditar 30 o 40 minutos al día, algunos incluso meditan varias horas y cuando les hago la pregunta: ¿Puedes mantener ese estado de concentración después de meditar? La mayoría responde que no, que enseguida vuelven al piloto automático y su mente regresa al caos. Esto sucede porque no han comprendido que la meditación no es concentrarse unos instantes, sino una forma de estar consciente todo el tiempo; es SER en lugar de hacer.


Cuando uno es meditativo puede estar presente y atento la mayor parte del tiempo sin que la mente, las emociones o el cuerpo lo perturben.


El problema es que la mayoría de las personas creen que la meditación es sentarse en silencio unos minutos y que después “por arte de magia” van a permanecer en esa concentración sin ningún esfuerzo. Es ahí cuando sus pensamientos, emociones, deseos y hábitos los vuelven a dormir, porque como ya terminó la meditación, ya no están atentos a la aparición de éstos y -se olvidaron de sí mismos- diría Samael Aun Weor.


Para frenar los impulsos kármicos que nos conducen hacia la infelicidad y la amargura tenemos que hacer super-esfuerzos con tal de cambiar nuestra manera mecánica y automática de reaccionar ante la vida. Hay que estar atentos para cuando estos hábitos e impulsos aparezcan, de modo que podamos responder conscientemente y elegir una manera más eficiente de actuar, sentir y pensar.


“Todo pensamiento, toda emoción, todo movimiento, todo acto instintivo, todo impulso sexual deben ser auto-observados inmediatamente conforme van surgiendo en nuestra psiquis, cualquier descuido en la atención es suficiente como para caer en el sueño de la Conciencia.” Samael Aun Weor.


Esto significa que, para mantener el estado de conciencia de la meditación tenemos que seguir autoobservándonos antes, durante y después de haber hecho la práctica. Si al finalizar la práctica de meditación te levantas y dejas de autoobservarte, entonces seguramente tus hábitos más prominentes van a resurgir y tomar de nuevo el control de tu vida.


Con todo esto lo que quiero decirles es que si uno practica la meditación como un ejercicio en el cual te sientas, cierras los ojos, te levantas y sigues con tu vida como de costumbre, no va a haber un cambio profundo dentro de ti, esto lo descubrí hace un tiempo. Lo único que conseguirás será entrenar tu mente para estar atenta cuando te conviene, pero los hábitos seguirán siendo aquello que dirija tu vida.


Concentración no es igual a transformación


Un error muy común en los meditadores es creer que porque tenemos años de práctica continua, eso nos hace más conscientes que los demás, cuando en realidad simplemente hemos logrado aquietar la mente unos instantes, pero sin haber transformado nuestro interior. Esto fue muy evidente para mí cuando un maestro, cuyo nombre me pidió no mencionar, me preguntó: ¿Tu práctica interior está construida sobre piedra o sobre paja?


Al reflexionar esta pregunta me di cuenta de que todos mis esfuerzos por meditar horas y horas para concentrarme profundamente y experimentar diferentes tipos de Samadhi habían sido en vano. Cuando algo inesperado o indeseado surgía en mi vida cotidiana, inmediatamente reaccionaba con frustración, ira y a veces llanto. Me di cuenta de que mi práctica interior estaba construida sobre paja y que cualquier movimiento brusco tiraba los débiles cimientos que había cultivado con la concentración.


“La gente nace, crece, se reproduce, envejece y muere con la conciencia dormida, y nunca sabe de dónde viene ni cuál es el objeto de su propia existencia; lo más grave es que todos creen que están despiertos.” Samael Aun Weor.


En ese entonces me di cuenta de que solamente había logrado aquietar mi mente por minutos u horas, pero mi mundo interior seguía siendo un mar de reacciones, impulsos, miedos, deseos, frustraciones, etc. Desde ahí dejé de practicar meditación con la finalidad de alcanzar el Samadhi (o la profunda concentración de la mente) y cambié por otro tipo de práctica cuya finalidad es transformar los hábitos inconscientes que nos hacen reaccionar con deseo y aversión, es decir, la Vipassana u observación cabal de la realidad.


La técnica de Vipassana puede ser aprendida en los cursos de 10 días que ofrecen los centros de meditación localizados alrededor del mundo. Debido a la pandemia todos los centros permanecen cerrados, pero una alternativa es comenzar con la práctica del Mindfulness.


El Mindfulness es para estar conscientes en la vida cotidiana


Mindfulness significa conciencia plena o atención plena y su práctica consiste en aprender a ser conscientes de nuestros pensamientos, emociones y sensaciones corporales con el objetivo de tomar distancia de éstos para vivir sin desconectarnos del presente.


Practicando Mindfulness aprendemos a estar conscientes cuando hablamos con alguien, cuando hacemos alguna actividad e incluso cuando estamos trabajando.


La genialidad del Mindfulness es que posee un sinfín de ejercicios y técnicas que nos ayudan a entrenar la capacidad de estar atentos en el aquí-ahora. En mis sesiones de Mindfulness hacemos juegos, dinámicas grupales y meditaciones guiadas que nos enseñan no sólo a estar presentes, sino también a entrenar la capacidad de gestionar nuestros pensamientos, emociones y sensaciones corporales. De esta forma podemos permanecer atentos aún cuando no estemos sentados en silencio practicando meditación.


Al comprender que la meditación no es una simple actividad, sino una forma de vivir atento y consciente, conocerás cómo funciona tu mente en distintos escenarios de la vida, tendrás la capacidad de elegir cómo quieres responder y, sobre todo, transformarás esos hábitos de dolor y amargura en habilidades para el crecimiento interior personal y colectivo.


Te invito a el reto "Mindful Living" para que consigas una mejor comprensión de tu cuerpo, mente y emociones a través de ejercicios prácticos de Mindfulness que puedes incorporar en tu día a día. También puedes inscribirte a mis cursos y sesiones de Mindfulness y Advaita Vedanta, los cuales he diseñado de manera didáctica para que aprendas a meditar y vivir con conciencia plena.


Te envío un fuerte abrazo,

Mtro. Edgar Acosta.

Psicoterapeuta ACT con Máster en Relajación, Meditación y Mindfulness de la Universitat de Barcelona.

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