Una pausa para dejar ir lo que no necesitas

Actualizado: 30 de oct de 2020

El ritmo acelerado de nuestras vidas, nuestro trabajo, compromisos sociales y la persecución de metas se han convertido en una manera de entretenernos, de buscar ser alguien en el mundo.

Ya sea tu motivación el reconocimiento de tus logros, cumplir con tus responsabilidades, el miedo al fracaso o cualquier otra razón, vale la pena frenar un poco y OBSERVAR cuáles son los efectos de tu forma de vivir y hacia dónde te están dirigiendo.


Creemos que entre más nos esforcemos haciendo cosas que consideramos exitosas, mejor nos sentiremos acerca de nosotros mismos, sin embargo, nunca prestamos atención a lo que ocurre dentro de nosotros y este es el principal obstáculo para encontrar el bienestar y la felicidad que tanto buscamos.


¿Qué es lo que realmente estás consiguiendo con tu forma de vivir?

Algunas personas mayores me han contado sus historias acerca de cómo de jóvenes los educaron para ir a la escuela, trabajar, generar dinero, formar una familia, mantenerla, ahorrar para la jubilación, etc. Cuando llegaron a cierta edad ( __ pon aquí la edad en qué te sucedió) se dieron cuenta de que actuaron de manera AUTOMÁTICA, sin detenerse a pensar en lo que estaban haciendo, para qué lo hacían... y también en todo lo bueno que dejaron de hacer.



Cuando llegas a este punto es inevitable cuestionarte sobre el SENTIDO de tu vida y si de verdad eres feliz con quien eres. Sé que puede ser difícil pensar en esto y tal vez has tratado de evitarlo por mucho tiempo, pero ahora que lo estás leyendo es un buen momento para empezar, así que te lo haré más sencillo.


¿Cómo puedo enfrentar esta crisis?


A mí me sucedió a los 18 años, estaba en la boda de una tía y un grupo musical estaba tocando en vivo. Cuando era adolescente mi sueño era ser músico, así que al verlos tocar pensé -esto es lo que toda mi vida quise hacer y no lo estoy haciendo-. Me sentí tan desolado porque me di cuenta de que había tomado una dirección de vida muy distinta a la que buscaba.

Afortunadamente (eso creo), esta crisis me sucedió a temprana edad y tuve la convicción de tomarme el tiempo necesario para cuestionarme sobre el curso de mi vida y rectificar. No te voy a mentir, estuve 7 años tratando diferentes formas de encontrarme a mí mismo y hasta hace un par de años supe realmente lo que quería hacer.


Lo realmente valioso fue que busqué maneras de corregir los hábitos que me llevaron a distanciarme de mí mismo y aprendí a entrar en contacto con mi SER INTERIOR. Sé que para la mayoría de las personas, este encuentro con uno mismo ocurre más tarde, cuando disminuyen las responsabilidades y compromisos que tienen con su familia, trabajo o pareja. Así que lo que escribiré a continuación es para ahorrarte algunos años de aprendizaje errático.


¿CÓMO PUEDO EMPEZAR?


Simplemente hay que tomarse un momento al día para estar en quietud y silencio. Pueden ser 10 minutos hasta varias horas, observando o reflexionando sobre cualquier pensamiento, anhelo, miedo, emoción o sensación que esté presente.


¡¿Y cómo hago esto?!


De todas las maneras que probé (música, arte, psicoterapia, religión, El Curso de Milagros, Yoga, entre otros) la que me funcionó mejor fue la meditación y el Mindfulness.

OJO: No estoy escribiendo esto para descalificar otras maneras de lograrlo, sino para compartir mi experiencia y qué fue lo que me funcionó.